TRATAMIENTOS DE PODOLOGÍA

Cirugía del Pie

La cirugía del pie permite tratar lesiones de la anatomía del pie y del tobillo, mediante procedimientos quirúrgicos mínimamente invasivos en régimen ambulatorio.

El paciente puede incorporarse a su actividad diaria rápidamente sin tener que permanecer ingresado en el hospital en la mayoría de los casos.

Permite tratar patologías del pie frecuentes que no han podido resolverse con técnicas de quiropodología, como puede ser unas uñas encarnadas, dedos de garra, espolón calcáneo o juanetes.

Estas cirugías son muy sencillas y se realiza con anestesia local en el pie, permitiendo al paciente salir caminando del quirófano.

¿Qué problemas soluciona la cirugía del pie?

  • Uñas encarnadas: La uña se encuentra clavada en el surco periungueal, con inflamación, supuración y enrojecimiento. El tratamiento puede ser conservador si la afección no es muy grande y consiste en cortar la éspicula clavada y administrar antibióticos. Si la infección es muy grande y hay una malformación del rodete, el tratamiento será quirúrgico, quitando la éspicula hasta la matriz y reseccionando el mamelón atrofiado. Para evitar las uñas encarnadas hay que procurar cortar las uñas rectas con zizallas (no con tijeras) y llevar calzado que transpire y no comprima los dedos.
  • Dedos de garra o martillo: Se debe a una alteración en la longitud de los metatarsianos, debido generalmente a un mal apoyo o llevar habitualmente calzados estrechos. Se pueden mejorar con siliconas de protección en el calzado o con una sencilla cirugía de pies con anestesia local.
  • Exóstosis: Es un brote del tejido óseo normal que se encuentra con mayor frecuencia en la falange distal del primer dedo del pie. Aparecen pequeños nódulos dolorosos, firmes, rosas o de color carne, debajo de la uña, que la deforman.
  • Verrugas: La verruga es un tumor pequeño, áspero, que aparece en forma de ampolla. En el caso del pie, la verruga plantar es causada por el virus del papiloma humano. Esta infección viral de la piel es muy contagiosa, pero desaparece fácilmente con el tratamiento de quiropodología. En algunas situaciones puede ser necesario emplear un procedimiento quirúrgico para eliminar la verruga.
  • Juanetes (Hallux valgus): Los juanetes son alteraciones del ángulo que forman el primer metatarsiano y la falange proximal del primer dedo. Los juanetes se deben habitualmente por llevar calzado estrecho, de tacón, por un mal apoyo por antepié pronado o por problemas hereditarios o reumáticos que modifican la longitud de los metatarsianos. Para eliminar los juanetes de forma permanente hay que recurrir a una sencilla cirugía de pies.
  • Metatarsalgias: Es un problema muy común que afecta por lo general a la parte inferior del pulpejo del pie, y típicamente afecta a la segunda articulación metatarsofalángica (donde el segundo dedo se une al pie). Se produce por una aplicación repetitiva de fuerza excesiva sobre una zona metatarsiana que sobre las demás, debido a factores como un hueso metatarsiano más largo o bajo que los demás, dedo en martillo, llevar zapatos de tacón alto o con acolchonamiento inadecuado o incluso debido al sobrepeso. Se manifiesta en forma de dolor agudo, provocando habitualmente la aparición de durezas. En los casos donde no se responde al tratamiento no quirúrgico, se podría necesitar una cirugía del pie.
  • Neuromas: Los huesos de la bola del pie, justo detrás de los dedos, están conectados por ligamentos por donde pasan nervios. Cuando un nervio está apretado, se hincha y causa dolor. Al nervio hinchado y doloroso se le llama neuroma.  Un neuroma puede ser causado por el uso de zapatos apretados o de tacón alto, que comprimen y aprietan los nervios del pie, provocando dolor, hormigueo o adormecimiento. Un cambio de calzado puede ser suficiente, pero en algunos casos hay que recurrir a una sencilla cirugía del pie.
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